CARRO DE AUTOMATIZACIÓN DE CORTE
El carro de soldadura se utiliza en todo el mundo para automatizar una amplia variedad de operaciones de soldadura y corte. Es un carro de desplazamiento robusto, fiable y de precisión para soldadura y corte, diseñado para su uso sobre rieles rígidos, lo que le permite operar en cualquier plano. El riel rígido puede utilizarse en secciones rectas o moldearse para superficies curvas. Gullco fabrica diversos sistemas y accesorios diseñados para su uso, lo que lo convierte en uno de los equipos de automatización de soldadura y corte más versátiles del sector.
El carro se utiliza en todo el mundo para automatizar y mejorar la calidad y la eficiencia de las operaciones de soldadura o corte con uno o varios arcos. Las pistolas de soldar o los sopletes de corte montados en el carro se desplazan por una guía a velocidades controladas con precisión a lo largo de la trayectoria deseada, tanto hacia adelante como hacia atrás. El carro permite que las pistolas de soldar o los sopletes de corte funcionen con precisión de principio a fin, independientemente del número de pasadas o de las piezas de trabajo. Al adoptar esta automatización, se logran importantes mejoras en la calidad, la eficiencia y la repetibilidad del proceso. Se eliminan la accesibilidad deficiente o incómoda, la fatiga del operador y la mano de obra inconsistente.
Esta unidad está diseñada para operar en superficies planas o curvas, ya que el riel puede usarse en secciones rectas o conformarse para seguir el contorno de la pieza de trabajo. El sistema de ruedas autoalineables del carro sujeta la parte superior e inferior del riel, lo que le permite desplazarse en cualquier plano. El conjunto de ruedas ajustable mantiene el carro ajustado al riel, a la vez que permite montarlo y desmontarlo fácilmente en cualquier punto. La tracción positiva se obtiene mediante un sistema de piñón y cremallera de diseño exclusivo, accionado por un motor de imán permanente de bajo voltaje y un conjunto de unidad de potencia con cabezal reductor.



